MASH: Restaurante británico de comida hindú

El viernes pasado quedé en sorprender a mi novio con algún lugar para cenar al que nunca hayamos ido. Como a él le encanta la comida hindú y árabe, me puse a buscar alguno por fuera de Palermo y su alrededor para no caer en los de siempre. Quería alguno que tuviera algo especial, algo propio.

Encontré, a través de Yelp, uno en San Telmo que se llama Mash. No decía mucho, ni tenía demasiadas fotos. Pero una de sus tres reseñas me intrigó: una chica que decía que su novio había vuelto de Asia hacía poco y que, como quiso mostrarle cómo era la comida allá, eligió ese lugar para cenar con ella. Habló muy bien de la comida, de la atención y del clima del lugar. A lo último, sugirió que un restaurante tan lindo debería tener más difusión porque valía la pena conocerlo.

Mash es una “British Curry House” y queda en Defensa 1338. Para ser viernes, había solo una mesa cuando llegamos y un hombre, que parecía de la familia, sentado en la barra conversando con el dueño, quien te atiende. Me juego que es inglés o descendiente por su forma de vestir y la tranquilidad con que hacía todo. En la cocina, únicamente un hombre que solo hablaba inglés. La ambientación era más para esperar un té que un curry y la combinación de culturas desorientaba un poco al principio. La música, también británica, a cargo de músicos como Sting y The Rolling Stones sonaba a un volumen justo para poder conversar.

Para tomar, pedimos un Pinot Noir Saurus de la Patagonia. A diferencia que los que venía probando, siempre suaves, éste me pareció un poco más fuerte aunque, fiel a su estilo, sin imponerse por sobre los demás sabores. Pedimos de entrada Onion Bhajis: aros de cebolla rebozados sobre hojas verdes y salsa con mucho sabor a ajo. Muy diferentes a los que solemos comer, estos aros tenían tanta cebolla que eran más gruesos que una raba. Excelentes. Luego, como ya no teníamos demasiado hambre, pedimos un curry para compartir: Rogan Josh de vegetales: distintos vegetales cortados bien picantes, en salsa de tomate y yogur, acompañados por arroz basmati. Al pedirlo, el dueño nos preguntó el nivel de picor. Nos hicimos los guapos y pedimos el más picante, porque estamos acostumbrados y nos gusta muchísimo. Este se pasó. Picaba como si hirviera en nuestra boca y no había yogur ni arroz ni pan que pudiera calmarlo. Una sensación única y explosiva para los fanáticos como nosotros.

Terminó siendo un excelente mix ya que lo británico estaba perfectamente plasmado y la comida se encargaba de la cuota de hinduismo con la misma naturalidad. Ambas complementándose, pero sin fundirse. Nada era forzado ni recreado, todo parecía autóctono por igual.

Pedimos la cuenta, se acercó el dueño y le preguntamos por qué no hacía difusión de un lugar tan lindo. Nos respondió que, de ese modo, solo irían aquellos interesados realmente en comida hindú y que el clima que se genera, entonces, es especial. Le dimos la razón y nos fuimos pensando cuándo volveríamos.

 

Mash British Curry House

Defensa 1338

011 6829-6829

 

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